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IV FESTIVAL INTERNACIONAL DE LITERATURA

 
FESTIVAL INTERNACIONAL DE LITERATURA, SITO CASA DE LA CULTURA, VALLE DE ÁNGELES, TEGUCIGALPA

 05/08/2026. La tarde caía, fresca y gris, en Valle de Ángeles. El pasaje peatonal y la calma de los transeúntes anticipaba el acontecimiento cultural más sobresaliente del día en el pueblo y, muy probablemente, en Tegucigalpa. La Casa de la Cultura, sencilla, algo descuidada y escasa ventilación, estaba llena de invitados. Al acto asistieron numerosos jóvenes, algunas personalidades edilicias y un que otro escritor entre el público simpatizante.

El evento se desarrolló con agilidad y equilibrio, aunque con una pequeña dosis de improvisación que no restó dignidad al encuentro. Más allá de esas minucias organizativas, hay que decir que el acto cultural en sí mismo es una señal de que el arte, la palabra y el canto, con sus diversos matices y visión creadora, expresada en la voz de cada poeta, es esencial para diseñar el mundo soñado y vivido desde la poesía. 

En Valle de Ángeles, localidad afamada por sus manifestaciones artísticas, especialmente de la pintura y la artesanía, aconteció algo extraordinario: la poesía se hizo pueblo. Las musas bajaron del mundo de las ideas, al valle, a la calle, a la gente. En la Casa de la Cultura resonó, no la violencia o el eco del mal, ni el discurso vacuo, sino el eco de un mundo posible, de la humanidad posible, de la palabra iluminada que construye y crea nexos entre países y personas. 

El grupo de poetas participantes en el IV Festival Internacional de Literatura, con el lema Tegusícanta, entre los que destacó el poeta dominicano, José Mármol, embelleció un poco más a Honduras y, por supuesto, al mundo. Un acto cultural como el celebrado en Valle de Ángeles es un bien intangible, cuyo valor reside en sí mismo. Los versos declamados generaron preguntas en el público y suscitaron comentarios de cierto calado después de la velada. 

Raúl Espinal, médico y lector con vocación de artista, subrayó cómo eventos como Tegusícanta contribuye al despertar de la masa crítica, a generar el debate y la discusión. Quedó pendiente la pregunta cómo el escritor afronta el "muro creativo", esto es, la página en blanco, la parálisis temporal que impide al escritor avanzar en la obra. Habría sido genial escuchar la respuesta del poeta José Mármol y el poeta salvadoreño Rainier Alfaro, particularmente. Pero ya no había tiempo para más.











 

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