Giovanni Rodríguez, para quienes aún no lo conozcan, es de nacionalidad hondureña, estudió Letras, se ha desempeñado como docente universitario y ha escrito cuento, novela y poesía. Entre sus libros de cuento destacan: Habrá silencio en nuestras bocas frías, Teoría de la Noche ; en novela: Ficción hereje para lectores castos, Los días y los muertos, Tercera persona, Las noches en La Casa del Sol Naciente; Anchuria; y en poesía: Morir todavía, Las horas bajas, Melancolía inútil. Escribo estas líneas al calor de mi lectura de la obra Anchuria . Lo hago para fijar lo leído, para hacer acopio de aquellas páginas que arrojan un fragmento de verdad destilada en los personajes. Verdades ocultas en la historia, en el pasado y presente de Honduras. La búsqueda de la verdad histórica del país es, también, parte de uno mismo. «Porque el pasado que me obsesiona de la historia de mi país tiene que ver con el pasado de mi propia vida». A lo largo de la obra el encuentro con esa verdad es...
Este libro se lee con la agilidad con que se lee el Kempis , las Analectas de Confusio o el Tao Te King de Lao Tse. A decir verdad, Merton tiene algo de oriental en sus escritos cargados de sabiduría y de inspiración. Sin dejar de ser profundamente cristiano, abraza el mundo con un amor universal. Halla en la naturaleza, en sus bosques, lo que el bosque de edificios no le da. Busca la ciudad de Dios, no en las grandes ciudades, sino en la gran urbe del silencio y la meditación que le brinda la naturaleza. Finamente crítico con los sistemas opresivos, observador pertinaz de las costumbres y hábitos sociales, denuncia la mentira y propone la paz, la no violencia, la verdad, la libertad y el modelo cristiano del amor y la fraternidad. Aboga por la contemplación como vía para “transformar y salvar al hombre”, “para ver lo que hacemos”. Dice: “Sin la contemplación, sin la íntima, silenciosa, secreta búsqueda de la verdad mediante el amor, nuestra acción se pierde en el mundo y se hace ...