ATENEO
INSULAR INTERNACIONAL
CORRESPONDIENTE
DEL MOVIMIENTO INTERIORISTA
IV
CONGRESO INTERNACIONAL DEL INTERIORISMO
TEMA: EL INTERIORISMO Y EL
HOMBRE ACTUAL
SAN LORENZO DE EL ESCORIAL,
MADRID 5-8 DE MAYO DE 2011

TRANSCRIPCIÓN
DE LOS DIÁLOGOS
POR CARMEN PÉREZ VALERIO
SESIÓN
MATUTINA
I. LOS INTERIORISTAS
DOMINICANOS
Fausto Leonardo Henríquez
-------------------------------------------------
–Lectura de la conferencia
“LOS INTERIORISTAS DOMINICANOS”–
-------------------------------------------------
–
Bruno Rosario Candelier:
Hay personas
que han hecho aportes sólidos al Movimiento Interiorista, por lo que deben
estar presentes en cualquier relación. En la distribución que hiciste hay dos
autores que deben ir en la primera y dos que deben ir en la segunda etapa.
Tanto José Acosta como Guillermo Pérez Castillo aparecen en la antología del
Movimiento que se hizo en 1992. También Argelia Aybar formar parte de la
primera etapa. En cambio, Tulio Cordero forma parte de la segunda etapa, aun
cuando él entró bastante al principio, pero no estaba en la primero hornada,
por eso él no figura en la primera antología. Ángel Rivera forma parte de la
segunda etapa, ese está bien ubicado en tu trabajo. Hay autores que tú
mencionaste que forman parte de una tercera etapa, Henry Santos forma parte de
la tercera etapa. Faltan tres poetas importantes que forman parte de la
tercera, que son: Noé Zayas, Farah Hallar y Fari Rosario,
junto con Henry Santos. Me parece muy bien la selección que hiciste al hablar
de los autores dominicanos, muy bien.
-------------------------------------------------
II. INTERVENCIÓN DE EMILIO
RODRÍGUEZ GONZÁLEZ
Miembro del Grupo Interiorista
Emilio Rodríguez del Ateneo Insular en El Escorial
“TRADICIÓN Y PAISAJE EN EL INTERIORISMO”
-------------------------------------------------
– José Nicás:
Ahora nos toca
presentar a uno de los dos buques insignias del Movimiento Interiorista Español
y gracias a Dios tenemos aquí a los dos, que son: Teodoro Rubio y Emilio
Rodríguez. Con Emilio Rodríguez me unen unos lazos especiales que lo da el
hecho de ser ambos asturianos, esto puede parecer accidental pero no lo es
tanto, es decir, somos partícipes de las últimas huellas de un substrato celta,
de una Asturia agraria que está desapareciendo por los mecanismos unificadores
que son las comunicaciones modernas, la sociedad industrial y tal vez por la
universalización de la civilización. No obstante, Emilio no es un poeta
provinciano, pues nos presenta lo más diverso que puede aparecer. Desde su
primera obra y ya, desde luego, entraba pisando fuerte, fue “Pregunto por el silencio”, después nos
ha obsequiado con obras preciosas como “Al
principio sin orden”, “Absorta luz”,
“De espalda a la luna”, “Como árboles que andan”, “Inventario de todo lo que huye”, y para
mí su obra maestra por encima de todas las cosas, que es la “Cantata de Galmaz”, que recomiendo
vivamente a quien no la haya leído, porque es un canto a la Asturia eterna,
lejos de folclorismos absurdos y de tópicos, sino que es una Asturia auténtica
que él ha vivido en su niñez, en esos años inolvidables que nos marcan a todos
para el resto de la vida. Creo que tiene la palabra Emilio, estilísticamente ya
hemos podido hablar de él cuando estábamos en el cafetín Croché, pero todas las palabras sobre él siempre me parecen pocas. Es,
además, el grupo que nos reunimos aquí y que lleva el nombre de Emilio Rodríguez,
que lo hemos cambiado a espalda suya porque todos los que formamos parte de él
nos sentimos llenos de admiración, tanto por su calidad poética como todavía
por lo que es mejor, su calidad personal. Tiene la palabra.
------------------------------------------------
–
Lectura de la conferencia: “Tradición y paisaje en el Interiorismo”–
-------------------------------------------------
– José Nicás:
Bueno, Emilio,
ha sido una ponencia tremendamente ilustrativa, y yo cada vez que te oigo tengo
que decirte algo que te he dicho en alguna ocasión: es falso que tu hayas
escrito dieciséis libros, es decir, si nos damos cuenta al escuchar el tono con
que unificas todos sus versos, nos damos cuenta de que en realidad Emilio lo
que ha dado han sido dieciséis pinceladas para construir un único cuadro, un
cuadro que todavía de seguro aportará muchísimas más cosas, pero que no sobran
ningunas. Alguna vez te he dicho que me daba la sensación de que habías escrito
un solo libro, pero que libro más maravilloso. Realmente, cuando hablas del
prólogo de Zamarreño es una cosa muy modesta, es un estudio exhaustivo de unas
cien páginas y al final del libro, de esta antología, “Mar que Huye”, aparece un CD con la voz de Emilio que le da un
tono muy especial, como lo habéis visto recitando a todo lo que hace.
Desde luego,
el día va prometiendo mucho y no dudo que después del piscolabis que nos vamos
a tomar va a seguir todavía prometiendo más. Tiene la palabra nuestro maestro, Bruno Rosario.
– Bruno Rosario
Candelier:
Muy bien Emilio, muchas gracias. Realmente,
como tú dices, José Nicás, decía Mario Vargas Llosa que “todo escritor es un
tema y sus variaciones”. Es decir, un solo tema motiva y domina la obsesión de
un escritor y de toda su obra. Todo lo que hace no es más que una variación del
tema fundamental que centra su motivación esencial para escribir. En ese
sentido, es válida tu estimación. Me gustó mucho la parte inicial en que hablas
del Grito de Fray Antón de Montesinos, y que nos ve a nosotros como una expresión
de ese grito, lo cual me satisfizo mucho. Independientemente, fuimos orientados
originalmente por los Dominicos en Santo Domingo, hicieron una obra, no solo la
de Bartolomé de Las Casas, sino de otros Dominicos, y todavía lo siguen
haciendo pues contamos con Dominicos allí. Entonces, el Interiorismo, esa
manera tuya de verlo como desde aquella isla es hermoso y nos complace esa
imagen. Si esa imagen no está escrita consigna, por favor, en el introito de tu
ponencia esa imagen tan hermosa y significativa para nosotros. Es una imagen
muy reveladora.
De paso, quiero decirles a todos que me hagan
llegar, vía José Nicás, las ponencias. Buscaremos la manera de publicar un
libro con todas esas ponencias.
– Emilio Rodríguez:
Bueno, puede parecer pretencioso. Pero me
gusta mucho mezclar lo lírico, las cosas íntimas, pequeñitas de lo cotidiano. Lo
he leído un poco precipitado porque tenía miedo a hacerme largo, y mal leído
además porque incluía las citas de los poemas en el libro, que los voy a quitar
pues no tienen sentido. Iba a leer algunos más, pero como muchos habéis leído
el libro, me refiero a la antología, porque algunos de los libros que cita José
no existen ya, hay uno del cual me encontré con que no tenía ni siquiera yo un
ejemplar, uno que se titula Parque Lagos,
que es lo que escribir al dejar mi Salamanca del alma, después de veinticinco
años viviendo allí y venirme aquí, a las sierras de Madrid, que también es un
privilegio, porque yo digo, aunque suena muy cursi, que vivo en un azul ve Velázquez,
y es verdad, aquí también hay el azul de Velázquez, un día de sol puedes
fijaros en el cielo, es ese azul inimitable de la pintura de Velázquez, y ahí
surgió ese librito muy breve, que tiene una edición muy pobre, de la que ni
siquiera, repito, tengo un ejemplar. Bueno, es una ruptura formal porque me
quedé deslumbrado por los poemas haikus japoneses, pero no pretendo hacer
haiku, simplemente dejarme deslumbrar. También me he deslumbrado y debí haberlo
citado, hay un escritor español, periodista y escritor, Ramón Gómez de la
Serna, que creó una cosa increíble que parece trivial, la Greguería, pues yo
soy un admirador desde hace muchos años de la greguería, porque es una especie
de poema, aforismo, resumen, esencialización.
(…) Estaba citando una historia mía y es que
yo en mis años de estudiantes escribí un libro entero de greguerías. Muchas de
ellas las escribí en clases absolutamente plomizas de Teología, dadas en latín,
no sé mi creéis o no, estoy hablando de los años preconciliares del Vaticano II
y yo terminé la carrera de Teología justo cuando el Vaticano II terminó
también. Aún digo misa en latín, cosa que comparto con mucho cariño con José. Decía
que escribí un libro de greguería y un compañero mío que dibujaba muy bien me
las ilustró a plumilla como verdadera obra de arte. Pero ese libro que solo hay
un ejemplar en el mundo no sé dónde está, porque en los traslados de nuestras
bibliotecas siempre se pierde algo, pero me gustaría encontrarlo y tengo
apresta de publicarlo, es mi greguería escrita en clases de la facultad
teológica de la Universidad de San Esteban de Salamanca, ilustrada por un
compañero, Juan Tresguerres, asturiano hasta en el apellido.
– José Nicás:
Vamos a hace un pequeño receso y luego creo
que la presentación de José Félix Olalla debe hacerla, aunque todos lo
apreciamos, el que más lo conoce, como es Teodoro Rubio, quien es uno de los
organizadores de este congreso. Ahora vamos a tomar algo, pues hay que
alimentar al sujeto como decía San Ignacio de Loyola.
-------------------------------------------------
III. INTERVENCIÓN DE JOSÉ
FÉLIX OLALLA
Miembro del Grupo Interiorista
“Gerardo Diego” del Ateneo Insular en Madrid
“UNA MANO EN LA
NIEBLA. LA POESÍA DE TEODORO RUBIO”
-------------------------------------------------
– José Félix
Olalla:
Muchas gracias. Buenos días a todos. La
verdad es que estoy muy a gusto en este ambiente interior, en este ambiente
cálido, de amigos, muchos de vosotros conozco. Mi ponencia que la llevo escrita
y que la voy a leer para no extenderme, lleva el título de “Una mano en la
niebla”, y podríamos decir que su título es “La poesía de Teodoro Rubio”. Recuerdo
que intervine también en el II Congreso Interiorista en Madrid, cerca de
Atocha, y que mi ponencia entonces fue “Tres respuestas a la voz interior”, y
hablaba de José María Cabo de Villa, de Emilio Ruiz, jesuita de Valladolid, de
Emilio del Río y de Alfonso Albalá. Ahora lo hago con mucho gusto de Teodoro
Rubio. Gracias Teodoro Rubio por tu obra y por tu testimonio.
------------------------------------------------
–
Lectura de la conferencia: “Una mano en la niebla”–
------------------------------------------------
– José Nicás:
Primeramente, darles las gracias a Félix
Olalla por esta ponencia llena de alegría y frescura y testimonio de
admiración, no es el único que admira a Teodoro Rubio. Quiero deciros que
estamos preparando una antología de su obra, de hecho, la estoy elaborando,
pero cada vez veo con más dificultad la selección, por eso este verano se va a
terminar, confiaba que se iba a terminar antes, pero merece un repaso más
profundo. Se piensa publicar simultáneamente, a la vez aquí en España y en la
República Dominicana. Esperamos también a semejanza de la de Emilio Rodríguez,
de un CD porque su voz también es uno de los valores de Teodoro Rubio.
También, habéis observado que le he pasado
discretamente una nota a don Bruno, en la que le preguntaba si añadíamos el
texto que has leído a la antología de Teodoro y ha dicho que sí. Te invitamos,
José Félix, a redondear alguna cosa más del texto y que luego nos los envíes y
entonces formará parte también como un homenaje amistoso a esa antología que,
desde luego, irá precedida por un estudio del maestro, Bruno Rosario Candelier,
como el solo sabe hacerlo. Pero también, creo que estas elegías y demás están
totalmente ajustada, porque no has dicho ni una sola palabra que no se merezca
Teodoro, por lo que deben estar allí. Como vez –dirigiéndose a Teodoro Rubio–,
este congreso está lleno de sorpresas no solo para ti sino para todos nosotros.
Y ahora le sedo la palabra al presidente del Ateneo Insular.
– Bruno Rosario
Candelier:
Muy bien. Agradezco a José Félix Olalla esta
hermosa presentación de la poesía de Teodoro Rubio. Agradezco también a José
Nicás la propuesta que me hizo en su momento de que publicásemos una antología
trasatlántica con la poesía de Teodoro Rubio. En esa antología que yo le
encomendé a José Nicás hacer la selección poética, habrá tres estudios: uno, el
mío sobre su obra, el propio de José Nicás, y ahora el trabajo de Olalla. De
modo que tendrá tres estudios introductorios esta selección poética, porque es
amplísima la obra poética de Teodoro Rubio. Dios mediante, la publicaremos en
Santo Domingo, al mismo tiempo que ustedes la publiquen aquí también.
Quiero hacer el siguiente anuncio. Además de
publicar esa antología trasatlántica, vamos a editar una antología interatlántica,
que va a incluir lo siguiente:
- Todas las ponencias de este
congreso. Tengan presente de enviármelas.
- Una selección poética de
los diez mejores interioristas de España, cuya selección se la encomiendo
a Fausto Leonardo Henríquez –el padre Fausto aceptó la proposición con la
salvedad de poder discutirlo con el Grupo Geraldo Diego–.
- Una selección de diez
poetas americanos. Para esa selección voy a encomendar a Carmen Pérez
Valerio –Carmen: Acepto la propuesta–.
Esta antología con las ponencias del congreso,
diez poetas españolas y diez poetas americanos será un buen testimonio de este
encuentro aquí, en San Lorenzo de El Escorial, un testimonio escrito que
quedará para la historia.
Quiero pedirles a los presentes que no han
presentado ponencia en este congreso, que tienen la oportunidad todavía de dar
un testimonio escrito para incorporarlo a esta antología interatlántica. También
le hago esta petición, específicamente, a Gonzalo Melgar, a Carmen Soler y a Ana
Carmen Ortiz Martín”.
– José Nicás:
Yo propongo también enviarte la ponencia de José Manuel de
Andrés Moncayo, que
estuvo aquí ayer, pero que hoy no ha podido acompañarnos. Él iba a hablar del
Interiorismo para jóvenes y creo que su ponencia la tiene escrita. En el
Cafetín Croché, anoche, hemos podido disfrutar algunos de sus poemas.
– Bruno Rosario
Candelier:
Como esta tarde tendremos una mesa redonda,
vamos a dejar pendiente para la tarde la ponencia de José Nicás. Iniciaremos
con esa ponencia y luego la mesa redonda. En esta mesa redonda figuran Pedro
José Gris, Carmen Pérez Valerio, Gonzalo Melgar y Carmen Soler.
– José Nicás:
Más que una ponencia, que luego enviaré a la
República Dominicana completa, lo que haré será dar unas breves pinceladas,
pues simplemente es cómo ha empezado todo. Damos gracias a Dios por haber
tenido este encuentro maravilloso donde hemos podido gozar de unas ponencias
extraordinarias y de la compañía de personas más extraordinarias todavía.
Gracias a todos y hasta la tarde si Dios quiere.
SESIÓN
VESPERTINA
– José Nicás: (…) Además, estuvo presidida
por el propio Bruno. Sí, eso fue en 1996, con motivo de la fundación del
Interiorismo en España que se fundó el Grupo Pedro Salina, presidido por Carmen
Riaza y al cual íbamos algunas personas de El Escorial, un exalumno mío,
Guillermo y yo. Lo que pasa, bueno, claro, ir a Madrid después de trabajar se
hacía muy pesado.
– Teodoro Rubio: ¿Había un sacerdote con
vosotros, no?
– Bruno Rosario
Candelier: Sí,
Luis Hernández, era agustino. Ya murió. Muy buen poeta.
– José Nicás:
Hace unos años, con motivo de unas clases en
la Universidad María Cristina, hubo una persona, un matrimonio que me propuso
que fundáramos aquí un grupo poético. Lo refundamos y vinieron varios alumnos
míos. Luego, el hombre murió, que era descendiente de Álvaro Flórez Estradas
que fue primer ministro en época de Isabel II, el señor falleció en un
accidente y la mujer quedó muy mal herida. Después acabamos nuevamente
refundando el grupo con el nombre de Grupo Emilio Rodríguez. El problema que
tenemos ahora es que los jóvenes prácticamente se han tenido que ir porque se
han trasladado a otros países o ha cambiado su horario con el comienzo de
carrera. Pero el grupo va a continuar y se va a mantener. Ahora tenemos la
posibilidad de unir a los que somos habituales a un exalumno mío y a su madre,
y al capitán de la guardia civil que ha estado en el acto inaugural, Antonio
Villar, quien estuvo también en el recital de poesía del Croché. Lo que sí haré
es redactarlo de manera que queda para la ponencia un poco más adornado, pero a
groso modo eso es lo que hay.
Para la mesa redonda, habla de poesía y de
narrativa en el Interiorismo, yo creo que a lo mejor es cómo entiende su
experiencia narrativa o poética del Interiorismo, y después hacer un pequeño
coloquio. Propongo dar primero la palabra a las señoras. María del Carmen Soler
nos puede hablar de cómo ve la narrativa interiorista y la poesía interiorista
o qué aspectos narrativos o poéticos prefiere cultivar ella, el tema de sus
obras, el que más le preocupe.
-------------------------------------------------
IV. INTERVENCIÓN DE MARÍA
DEL CARMEN SOLER
Miembro del Grupo Interiorista del
Ateneo Insular en Barcelona
“SALUTACIÓN”
-------------------------------------------------
– María del Carmen
Soler:
Bueno, a mí me preocupan muchas cosas. La
verdad es que para mí ha sido una satisfacción pertenecer al Movimiento
Interiorista. Cuando conocí a Bruno, pues tampoco sabía bien sus intenciones y
que pretendía con la creación de los grupos, porque si yo hubiese sido de la República
Dominicana yo hubiese tenido más contacto con él pero al conocerlo
momentáneamente en Ávila en un curso que fue a participar y yo estaba de
alumna. Fue el primer contacto y luego nos fuimos escribiendo y me pidió si
podía yo crear un grupo en Barcelona. De entrada, te hace mucha ilusión que le
propongan a una algo así. Lo que realmente yo, quizás porque estoy metida en
muchas cosas, no le dedico mucho tiempo y organizar un grupo cuesta tiempo,
trabajo y esfuerzo. Al final conseguí dos amigos que escribían de una manera
que a mí me parecía que podía servir para las intensiones del grupo
interiorista. Bueno, teníamos unas reuniones no muy frecuentes, pero
periódicamente con frecuencia. Pues comentábamos a veces algunos escritos de
los libros o ellos leían lo que habían escrito, en fin, fue una temporada
bastante buena. Por lo que sea, una de las personas que formaban parte del
grupo no quiso seguir y convenció a los otros, total, que dijeron que no
querían seguir, y yo pensé, bueno, la libertad es lo primero. Para entonces, yo
ya tenía bastante relación con la República Dominicana, luego estuve en aquel
congreso que hubo tan bonito allí, primero en Santo Domingo y pero luego fuimos
a la montaña, a Constanza, que es un sitio bellísimo, la gente encantadora.
Un poco las palabras de lo que yo pensaba
decir, me las ha quitado Emilio esta mañana. Yo quería decir eso, sobre los
españoles que habíamos ido con los estandartes y las banderas a llevar nuestra
religión y a conquistar tierras a la República Dominicana y ahora son ellos los
que nos están conquistando a nosotros, pero con el corazón. Me ha hecho gracia
lo que él ha comentado porque es precisamente lo que yo quería decir.
En Cataluña me encargó Teodoro Rubio que
buscase poetas que escribiesen de poesía mística, escritores con algunos libros
que fuesen poetas reconocidos y empecé a investigar. La verdad es que encontré
tres que habían escrito algo en su juventud y me mandaron sus últimos libros,
pero sus últimos libros no tenían nada que ver con lo que yo buscaba. Las obras
que me dieron no tenían nada que ver con lo que yo creo que tiene que ser un
Movimiento Interiorista. Una manera de mirar la vida mucho más profunda.
------------------------------------------------
–Lectura
de la conferencia: “SALUTACIÓN”–
------------------------------------------------
–María del Carmen Soler
(…) Yo he corregido poemitas cuando estuve
visitando las prisiones en algunos años de mi vida y allí con la soledad, el
silencio, la amargura, el dolor, hay algunos que escriben, pero como no saben
escribir, escriben mal, pero realmente era una poesía, y me decían: ¿no me
puedes corregir esto? Y para mí eso era una poesía, lo que pasa, claro, literariamente
hablando, era un “cero patatero”, pero era una cosa que salía del corazón, y eso
era algo que me gustaba dárselo corregido y luego ellos estaban muy contentos
porque pensaban que era algo suyo, que lo habían hecho ellos, que era un
sentimiento que ellos tenían. Entonces lo escribían en un pedazo de papel. Pero
eso no importa, yo cuando empecé a escribir, el día que decidí que yo era una
escritora fue el día que me convencí de que solo me hacía falta una cuartilla y
un lapicero, me considero escritora desde entonces. Pues claro, todos tenemos
el sueño de tener la habitación propia, el despacho enorme, la casa llena de
libros, por suerte ahora tengo todas esas cosas, pero antes no las tenía. Pero
es igual, cuando uno tiene la necesidad de escribir piensa que tiene que
escribir todo eso que está dando vuelta en la cabeza, lo tienes que poner y
coges un lápiz y un papel y lo escribe donde sea, luego lo pasas a limpio, lo
corriges.
Ahora voy a leer un poema que lo escribí
precisamente pensando en todas estas cosas, que se llama “El origen de un
poema”.
-------------------------------------------
– Lectura de “El
origen de un poema”–
--------------------------------------------
– María del Carmen Soler
Si quieren que les hable de mis libros, tengo
tres publicados por Torremozas en Madrid, el primero que me editaron se llama Tel Avi, está agotado; el segundo se llama
Palabras mudas, que ahí hablo un poco
de lo que yo creo sobre nuestra Guerra Civil y el por qué, ni me gusta lo que
dicen unos ni me gusta lo que dicen otros porque todos, considero, hicieron
cosas mal hechas. Tengo este último que me han hecho este año pasado que se llama
Extravagar; luego tengo Volar la vida, que también es de este
año pasado que es una oda al viento; luego he escrito el libro Ángeles y Poesía, porque pertenezco a un
grupo que promocionamos el amor a los ángeles, el cultivar sus escritos, la
literatura que hay sobre ellos, alguna charla de algún conferenciante, si hay
alguna exposición. Estuvimos en un pueblecito al lado de Munich hace dos meses
visitando una exposición de quinientos y pico de ángeles. Yo le dije a los del
grupo, que somos tres las fundadoras, que me ocuparía de la parte literaria.
Hacemos un certamen anual de poesía, muy
simple, muy sencillo, donde admitimos poesías sobre ángeles o sobre el mundo
espiritual, pero algo que sea realmente de nivel. Hemos hecho, me parece, once
certámenes y aprovechando esto hice un libro titulado Ángeles y Poesía, donde puse los poemas ganadores, algunas
conferencias y mis poemas sobre ángeles. Hay tanto poesía catalana como en
castellano. Tengo otro libro muy bonito que es de bibliófilos. También, uno de
narrativa editado y otro de narrativa que me lo van a publicar este año. Bueno,
creo que el hecho de participar en estos encuentros te ayuda para saber que no
estás solo con este ideario, para saber que hay otros que te deslumbran con sus
escritos, con sus poesías, con sus prosas, es enriquecedor para todos. Muchas
gracias a los interioristas.
– Bruno Rosario
Candelier:
En el libro sobre los Ángeles
que publicó María del Carmen Soler hay cuatro dominicanos. Hay un estudio mío
sobre los ángeles, y poemas de un poeta de Montecristi, Eduardo Tavárez Justo,
y de dos poetas de Santiago, Guido Riggio y Argelia Aybar.
– Maria del Carmen Soler:
Perdona que no lo he aclarado,
pero en ese libro le pedí a Bruno que hiciese la introducción y así lo hizo.
– José Nicás:
Si me lo permite, la definición
que ha dado sobre la poesía de Morin me ha recordado mucho el estilo dionisíaco,
de la embriaguez dionisíaca de Nietzsche. Y luego dices que “algún poema está
escrito con llanto”, yo creo que también decía Nietzsche, y esto lo recojo al
final de mi estética, que “los verdaderos pensamientos son los que están
escrito con sangre”, y yo lo aplico a los poemas. Naturalmente, yo me refiero
en estos casos a la sangre del que escribe, no a la sangre de los demás. El
poema, como los verdaderos pensamientos, para que queden deben estar escritos
con sangre, y ser algo sangrante, tanto como la alegría, como la pena, como la
angustia.
– Bruno Rosario
Candelier:
Debe haber una situación
dramática, una situación que realmente estremezca al ser humano, eso es lo que
motiva el gran poema y la gran obra.
– José Nicás:
Ahora sigue Carmen Pérez Valerio,
que como está dos veces deberá hablar el doble.
-------------------------------------------------
V. INTERVENCIÓN DE CARMEN
PÉREZ VALERIO
Miembro del Grupo Interiorista del
Ateneo Insular en República Dominicana
“EL INTERIORISMO
COMO FUENTE DE EXPERIENCIA ESTÉTICA”
-------------------------------------------------
– Carmen Pérez
Valerio. Introducción:
Anoche, en un conversatorio post cena, don Bruno me pidió que hoy
leyera dos comunicaciones, una que él me escribió como saludo y reflexión de
Navidad y otra en la que le respondo en diciembre de 2010, ambas comunicaciones
enviadas vía correo electrónico. ¿Por qué surge el interés de leer estas cartas?
No es solamente por el contenido de las mismas, sino que también el género epistolar
a través del correo electrónico ha cobrado mucha relevancia en el Interiorismo
y, de alguna manera, el mensaje electrónico define una nueva modalidad del
género. Me parece que uno de los aportes importantes del Movimiento es esta
manera novedosa de aprovechar el correo electrónico como espacio de preguntas y
reflexiones. Asimismo, ha sido de gran importancia para la Academia Dominicana
de la Lengua, institución que también preside Rosario Candelier, como medio para
contribuir al conocimiento del idioma.
No se trata solo de comunicaciones informativas, sino de
comunicaciones ensayísticas sobre diversos tópicos, planteamientos
intelectuales, reflexiones y respuestas a interrogantes, que contribuyen a
promover el conocimiento de la lengua y el ideario estético interiorista. Matos
Moquete, en el III Congreso Interiorista que tuvo lugar en Santo Domingo el año
pasado (22 y 23 de
octubre de 2010 en Funglode), habló de la importancia
que tenía la comunicación electrónica entre los miembros del Movimiento
Interiorista y la presentó como una novedad y un valioso aporte de Rosario
Candelier. A través de estos correos, también se puede establecer una
aproximación a las creaciones y el pensamiento de muchos interioristas y de su
fundador.
Ahora voy a leer estas dos cartas que están publicadas en este
libro que recoge las ponencias del Congreso del año pasado en Santo Domingo,
pero además compila 200 páginas de correos electrónicos.
Comunicación de Bruno Rosario Candelier, 26-12-2010
“La convicción de que en nuestro interior profundo subyace una luz
que ilumina o una verdad que edifica, es una señal de que algo especial pauta
la inteligencia y la sensibilidad para asumir, desde la propia conciencia, un
ideal de vida basado en lo que alienta la más alta condición humana, meta a la
que debemos aspirar en atención a nuestras inclinaciones intelectuales,
morales, estéticas y espirituales, que se manifiestan propicias en fechas tan
auspiciosas como estos días navideños, frescos y convocantes, para sentir en el
espíritu lo que nos concita desde el hondón de nuestro ser profundo.
El poder interior inherente al Logos que nos conforma, en virtud
de nuestro vínculo entrañable con la Energía Superior de lo Viviente, explica
el hecho de que todos formamos parte del Todo y, en consecuencia, un singular
destino nos convoca en cuyo derrotero cada uno recibe, a su modo y manera, una
vía con su peculiar rayo de luz para llegar a la meta establecida.
El hecho de que en nuestra ruta hayamos coincidido en alguna
vereda del camino hacia el destino final que nos aguarda, indica que podemos
compartir, en lo personal, material y espiritual, parte de los dones recibidos
para canalizar nuestro trayecto en busca de la Luz.
¡Gracias inmensas por el bien que haces a través de la palabra!”
Comunicación de Carmen Pérez Valerio, 31-12-2010

“Hermosa reflexión la que me envías en estos días especiales en
que la luz del mundo renace para recordarnos nuestra eterna relación con el
Padre, en cuyo espíritu anida nuestro ser. De Él emana toda la sabiduría y la
belleza del Cosmos en la que nos columpiamos en un ir y venir de memoria y
olvido.
Nuestros sentidos nos hacen partícipes de un mundo en el que
apenas sospechamos sus límites y, sin embargo, en nuestro interior, ese mismo
mundo se nos rebela en un esplendor que, aunque no llegamos a comprender más
allá de nuestro modo peculiar de reconocer lo existente y a nosotros mismos,
intuimos en una magnitud que nos rebosa y precipita en los latidos de la
conciencia plena.
A veces nos asalta la duda o nos llega la iluminación: la primera
echa sus raíces en la existencia concreta que nuestra sensorialidad define en
sus atributos posibles; en cambio, la segunda, nos da la de una verdad única,
íntima e incluyente donde el pozo que nos rebela ya no huye a sus extremos,
sino que refresca la existencia en la blandura de sus aguas tranquilas. Es ahí,
en esa quietud líquida, en que converge el ahora, el antes y el después donde
nuestra esencialidad se manifiesta despojada de los límites que marcan lo
temporal, lo transitorio y mutante del mundo sensorial y la frontera que nos
divide y separa de la totalidad.
El recorrido por el mundo, tan breve como un paso que espera el
siguiente para continuar el camino, no conduce hacia el abismo cuando los pies
dejan definitivamente de dibujar sus huellas. Por el contrario, nos coloca en
esa otra verdad que no conocemos, pero cuya certeza nos abarca y en su solaz
nuestro ser encuentra las múltiples maneras de manifestarse.
Al final del día, el crepúsculo bebe toda su luz y ciega la noche
hasta consumirla y regresarlo de nuevo. Nosotros somos días, siempre regresando
del crepúsculo; noches, siempre consumiéndose en su luz. Despiertos o dormidos,
crecemos hacia el alba, en ella infinitamente renacemos.
En este trayecto, gracias a la sabiduría del universo que nos ha
convocado, convergen nuestras vidas y cristalizan nuestras aspiraciones a
través de la palabra creadora, hacedora de bondad y belleza, que va cincelando
la imagen hasta hacerla una con su reflejo. El don de la creación interiorista
es un puente que se extiende entre nosotros como imagen y la fuente que nos
proyecta como realidad trascendente, acceder a esos espacios sagrados nos
aproxima y hace volver al origen. Todos caminamos hacia la Fuente que nos
refleja, todos volvemos a ese Nido de luz que nos proyecta.
Bendiciones y gratitud.”
------------------------------------------------------------
Intervención de Carmen Pérez
Valerio: “EL INTERIORISMO COMO FUENTE DE EXPERIENCIA
ESTÉTICA”
(Adjunto)
-----------------------------------------------------------
(…)
–
José Nicás:
Yo quiero
añadir, y volviendo a nuestro tema, unos versos de un poema que se titula
“Aedo” y que explica cómo eran los aedos en la antigüedad, dice: “De mi boca
doncellas brotan suaves lamentos, himnos elevadores del espíritu humano y sones
deliciosos que hacen la vida alegre. Pero aún hay más, a veces en estado de
suprema emoción me revelan los dioses el destino del hombre y el juicio
inapelable al que le está prohibido sustraerse a las generaciones de debajo del
cielo”.
Esto va en la
línea de la exposición que acabamos de oír, de ir a la interioridad de las
cosas. Yo, sin embargo, matizaría en el sentido de que no creo en una realidad
trascendente, es decir, no creo que haya más de una sola realidad. Pasa un poco
como la figura de Jesús, que es a la vez Dios y hombre, lo único que pasa es
que en momentos determinados la percibimos y en otros no.
– Bruno Rosario Candelier:
Tú tienes
razón, pero lo que pasa es que esa única realidad, la dimensión que no vemos es
a la que le llamamos realidad trascendente, porque ciertamente hay una parte
que no vemos. La realidad es una sola y múltiple a la vez. Esa faceta que no
vemos (realidad trascendente) suele ser la que sostiene la esencia de las cosas.
–
José Nicás:
Me parece que
alguien citó ayer el versículo del discurso de San Pablo en el areópago, que
era: “…pues en él vivimos, nos movemos y existimos”. Y efectivamente, yo creo
que vamos por esa línea, simplemente a veces nuestros sentidos no se abren. Y
yo creo que el mejor camino, por desgracia muy duro, es el camino del dolor,
que decía Unamuno que es el dolor de la autoconciencia. Cuado decía Nietzsche:
“Dolor dice: pasa / toda alegría, sin embargo, quiere eternidad”. Estoy seguro
de que todos queremos la eternidad y la alegría, pero cuando estamos alegres
perdemos la conciencia casi de nuestra individualidad; en cambio, con el dolor,
por desgracia, ese mal necesario de la vida, cobramos conciencia de nosotros
mismos. Creo recordar que San Agustín decía, hablando de las tentaciones: “Dios
no tienta a nadie, es blasfemo decir que Dios tienta, pero sin embargo, las
tentaciones tienen una utilidad, nos hacen ver hasta qué extremo practicamos lo
que creemos”.
– Fausto Leonardo Henríquez:
Yo quería
añadir algo. Cuando Carmen decía que el poeta trata de comunicar verdades, ese
proceso de interiorización, de captación de la realidad que a veces se da no es
consciente.
– Bruno Rosario Candelier:
Puede ser
consciente o inconsciente.
– José Nicás:
Yo creo que la
propia conciencia, estoy con Fausto, porque creo que la observación cambia lo
observado. Cuando uno intenta ser consciente de las cosas, lo que hace no es
llegar a la interioridad, sino justamente distanciarse porque es cuando más se
produce la dualidad sujeto-objeto.
– Fausto Leonardo Henríquez:
Por ahí va la
cosa. Yo quería añadir que una de las cosas que entorpece la comunicación o la
revelación de esas verdades, es decir, de exteriorizar la imagen poética, es el
lastre, que es lo más temible en la poesía interiorista, que son los lugares
comunes. El repetirnos en imágenes, por ejemplo, utilizar imágenes que pueden
ser, Pedro Gris dice del siglo XIX; adquirir modelos o imágenes que son del
modernismo, de la vanguardia o del pasado. Dicho de otra manera, imitar de
alguna manera autores del pasado tanto en la forma como en las imágenes nos
quita autenticidad. Y somos buenos, a lo mejor escribimos bien y somos
fantásticos, pero no estamos siendo enteramente nosotros mismos. Ese es el reto
del poeta interiorista. Lo que debe caracterizar al poeta interiorista es
precisamente quitar esas adherencias, esas imitaciones. Yo estimo mucho el
método clásico, las imágenes de los clásicos, pero ya están dichas. Ellos
recurrieron a los elementos sensoriales de su época, a los elementos que
pudieran también significar lo espiritual de su época, ahora nos toca a
nosotros, en el momento en que vivimos, retomar los elementos visuales o
inspiradores para transmitir nuestras verdades, que son verdades de vida o
verdades reveladas.
– José Nicás:
(…) La
creación, por parte de Fausto, del término que yo creo que define de verdad la
poesía interiorista, Verinto, verdad
interior.
– Fausto Leonardo Henríquez:
Cuando Carmen
hablaba del tono, ella tuvo un poquito de miedo, no sé si no quisiste hablar de
la imagen interiorista que tratamos o por lo menos en alguna ocasión hablamos
de eso y que traté yo de materializar en un concepto, Verinto, la imagen poética que nos caracteriza. Podría tener otro
nombre, no se ha dado otro nombre, yo propongo ese nombre. Verinto, así como
está la metáfora, la metáfora nuestra es Verinto.
– Carmen Pérez Valerio:
No me dio
medio, lo que pasa es que tú hablabas de Verinto
y definías esa imagen. Yo ahora estaba dando una visión de los elementos que considero
deberían conformar la imagen interiorista, no estaba conceptualizando en
función de un término específico, estaba solo describiendo la realidad. Igualmente,
con lo referente a “verdad de vida”. Pedro José Gris siempre habla de verdad de
vida, pero ¿qué es la verdad de vida?, es la que nos llega por la intuición, es
la verdad intuida. También hay una verdad develada, cuando las cosas se
muestran en lo que son, cuando se abren a la conciencia del que observa; y una
verdad revelada que nos llega desde una fuerza superior y nos sorprende. Gris
habla de esa verdad de vida como producto de la intuición, incluso, según él
mismo dice, ese término lo retoma de un verso del poema “Un muchacho andaluz”,
de Luis Cernuda. Él toma ese verso que lo impresiona profundamente y lo
conceptualiza y aplica a la creación poética para expresar lo que él entiende
que es la intuición.–
Gonzálo Melgar:

Voy a exponer
el tema, espero no sea largo, y es ¿de dónde surge la poesía?, que comentaba
Carmen y de lo que hablábamos hace un momento, de ese acceso a lo
transcendente. Siguiendo a Juan Miguel Domínguez, hay un tema central en todo
esto y es el tema de la inspiración, ya sea en las realidades físicas o en la
realidad interior, en el silencio. Yo creo que debemos pensar los interioristas
en afirmar o, al menos, en plantearnos más seriamente el asunto de la
inspiración; afirmar que la realidad trascendente o esa parte de la realidad
que trasciende existe. Afirmar, que en esa parte está la poesía como una
cualidad, ya sea la fuerza física o la fuerza vital, ya sea lo divino, lo
absoluto o Dios. La poesía puede ser una realidad, estar ahí, como una cualidad
divina de lo trascendente. Eso es algo que ya es poético en sí y que la gente,
todas las personas, creo, accedemos a lo divino, ya sea por la vía del
silencio, o accedemos a lo trascendente o a esa fuerza vital por la vía de la
contemplación de lo físico, accedemos a esa poesía que ciertamente está ahí.
Hay otras
cualidades, por su puesto, pero una yo creo que es algo que podemos relacionar
con lo poético. El poeta interiorista trata de buscar esa realidad poética que
existe en las cosas, de fuera o de dentro. El poeta interiorista trata de
buscar ese acceso a la realidad trascendente que vibra poéticamente, trata de
hacer conexión con esa fuerza, trata de acceder a la poesía que hay en la
fuerza vital o en lo absoluto. Para eso hay tres vías, de Bruno lo obtuve, las
vías mítica, metafísica y mística. La mística trata de acceder por un proceso
de revelación a esa poesía que ya está ahí como una cualidad divina. Yo creo
que la buscamos o la obtenemos de dos maneras: la obtenemos por la
contemplación, dejándonos interpelar por el mundo; o hacemos silencio y nos
dejamos interpelar por la realidad interior. O lo físico o lo interior. Para
ilustrarlo, sobre lo físico, yo creo que podría ser este poema mío que he
buscado rápidamente, donde se ve eso, cómo lo físico, la poesía que hay debajo
de lo físico como un segundo plano, nos llega y nos hace sentir, y este poema
evoca eso:
“Vocación de poeta”
Gonzalo Melgar
Te ama el
mundo. Tu piel lo sabe. Siente,
desde tus
superficies, cómo llegan
las ondas de
la luz: son ciegas olas
que vienen a
morir en tus orillas.
Tú las debes
sentir: dicen tu nombre
desde la eternidad.
Tiembla y escucha:
no para hacer
garganta –como el ave–
fuiste predicho
y convocado.
Mira:
Yo todo en
derredor; tú álamo en medio,
que solo
cuando el viento habita, canta.
Mírate anclado
en esta tierra, eleva
tus brazos
hacia la luz y crece.
Gusta
de la palabra
azul qué hay en tu boca:
Inefable y
dulcísima. Comulga
lengua con
Lengua, Verbo con silencio…
Y si así,
balbuceas todavía,
si murmuras
tus sílabas y sientes
que todo en
ti, tu ser total, resuena,
como álamo en
la luz, sigue cantando.
Y la otra vía,
que es la interior, donde uno se repliega y surge a partir del silencio esa
vibración poética que tiene lo absoluto, lo refleja bien este poema:
“Tratado por la inspiración”
Soneto
Gonzalo Melgar
Hoy no soy yo
quien habla. Hoy resuena
mi palabra en
la altura. Donde ansía
ser auténtica,
siento que no es mía,
sino su
negativo. ¡Honda pena
la de callar
hablando, esta condena
de silencio,
aceptando mi afonía
por
posibilitarte! Y tu, Poesía,
vienes de
blanco, entonces, dulce y buena
en tus hilos
solares. Suspendida
como una ave
en el viento, pronunciando
en limpios
ritmos las palabras Vida,
Amor o Luz...
pero enmudeces cuando
Oigo, al
fondo, mi voz de sierva herida
que huye para
morir ¡Sigue cantando!
– Gonzalo Melgar:
Yo creo que lo
que se nota en toda poesía es la emoción. Esa revelación que nos llega de las
cosas o de la realidad profunda del silencio, vibra en el hombre –o vamos a
decir mejor en mí– en un plano de emoción, no en el plano intelectual que sería
conocimiento de la realidad de vida. Y tiene una vocación de comunicarlo, y
como vía los poetas tenemos la emoción. Hay dos teorías, y muchas más, la
poesía es emoción, la poesía es comunicación; yo creo que son ambas cosas. Y nosotros,
los poetas interioristas, estamos llamados a devolver eso comunicable por medio
de eso que todas las personas sienten cuando acceden a lo trascendente, ya sea
en la realidad observada y también la realidad de las circunstancias de la
vida, no solo la realidad física, sino de lo que a uno le pasa, eso que hace
vibrar, o la realidad trascendente sentida, por ejemplo, en la oración.
Usamos el
vehículo de la emoción para que eso sea comunicable y hacer que las personas
que leen, y nosotros mismos cuando volvemos a leer un poema, co vibrar, vibrar
como hemos vibrado en la experiencia trascendente. Co vibrar, ya sea como
lector, el que lee el poema, vibra igual que él vibró o igual que él vibra, no
es lo mismo cuando vuelve a vibrar de esa misma manera. La emoción que descubrimos,
gracias a la palabra, a ese don también que tenemos que es la palabra, esa covibración
que notamos, la comunicación de esos sentimientos emotivos que nos lleva, y eso
es una gracia también, nos lleva a redescubrir como lectores lo trascendente. Descubrimos
que lo trascendente es una realidad real. No solo existe la poesía en palabras
más o menos bonitas, bien buscadas o en imágenes muy cuidadas o muy sugerentes,
sino que te lleva a decir: hay un absoluto, hay una realidad que este poema me
ha dado. Esto tiene que ver con esa reflexión que yo creo hay que hacer, y que
Juan Miguel Domínguez lo viene haciendo, sobre la inspiración como algo
poético. Y aquí me he tomado muchas cosas suyas, él tiene una teoría poética de
la inspiración, él dice que toda poesía es inspirada, que no es un artefacto
que uno hace, sino que toda poesía es inspiración o parte de una inspiración.
La poesía es
una comunicación con uno mismo, es una auto comunicación. El poema te lo
escribes a ti también y vibras luego con él, por eso la poesía es también
conocimiento o búsqueda del conocimiento y auto conocimiento.
– Bruno Rosario Candelier:
(…) Hay
quienes sufren, incluso, la experiencia poética. Eso se llama catarsis, una
catarsis poética.
– Carmen Pérez Valerio:
Eso ocurre porque
las cosas nos convocan en multitud y forman una sola imagen en la conciencia. De
lo que acontece en este espacio del ser es que surge la creación y la
transformación del mundo perceptivo del creador. De ahí la importancia de que
el poeta trate de captar todas las informaciones que le llegan del mundo
concreto y del mundo intuido, aunque no lo pueda entender en su primera fase. Mediante
el proceso de la creación, la conciencia elabora estas informaciones de acuerdo
a su propia capacidad cognoscitiva e intuitiva, y unifica la experiencia y la
refleja. De la unicidad del acontecer que tiene lugar en el mundo interior, el
ser salta hacia una realidad que lo rebasa en su finitud, y entonces se produce
la verdad develada de las cosas. Ante esa realidad, se descubre así mismo y
todo lo que le impacta, por lo que la multitud se transforma en verdad
liberadora que sumerge en sosiego y plenitud. Es por ello, que la creación es
un acto liberador, la poesía es liberadora en tanto libera al ser en su
encuentro con la verdad.
– Fausto Leonardo:
Hay estados
temporales. El estado de inspiración no solo es para un poema, hay temporadas,
dos y tres meses que estás como lunático, que estás como poseído. Te pones a
escribir y dices: esto no me sale del todo. Escribes y las cosas van saliendo. Yo
creo cuando te convoca la multitud de cosas, a veces no es para crearte una
imagen sino para crearte un estado. Te pone en un estado que te obliga a sacar
eso y escribirlo de alguna forma.
– Carmen Pérez Valerio:
Cuando yo
hablo de imagen, aludo a la multitud totalizada en el laboratorio de la
conciencia y, de esa unicidad, surge el conocimiento cuya certeza se basta en
lo vivido. La multitud implica todo lo que el ser es capaz de reconocer y captar
mediante los diferentes modos que tiene de aprehender la realidad externa e
interna. El mundo sensorial nos circunda y apela constantemente a través de los
sentidos corporales, pero hay un mundo interior, cargado de memoria, de
experiencias acumuladas, que nos concita y que en su fluir tiene una
inclinación natural de manifestarse. Cuando la conciencia se sacude en la
verdad interior y en la verdad del mundo circundante, devela la verdad
trascendente.
– Fausto Leonardo Henríquez:
Bueno, yo
considero que los sentidos no son la única fuente de las vivencias, hay mucha
desconfianza en los sentidos, son engañosos por todo lo que suponen. Yo creo
que somos algo más que sentidos externos aparte de los internos. Yo creo en un
flujo que no solo es del Cosmos, llámale gracia, llámale inspiración, llámale
espíritu de Dios. Yo creo que hay una confluencia entre este mundo y todo lo
que son nuestros sentidos con el otro mundo, llámale trascendente. Ese montón
de cosas de lo que hablas no solo lo captan los sentidos, los sentidos son torpes.
– Bruno Rosario Candelier:
Sí, es verdad
lo que tú dices, los sentidos son torpes, pero tú te está refiriendo a los
sentidos físicos, a los sentidos exteriores. Toma en cuenta que hay sentidos
interiores, que esos no son nada torpes, esos son inteligentes. La intuición
nunca falla, la intuición es el número uno de los sentidos interiores; los que
fallan son los sentidos corporales, la vista, el olfato, el tacto, el oído;
pero los sentidos interiores como son la intuición, la memoria, la imaginación…
esos son inteligentes, esos no fallan, por eso son tan necesarios. La verdadera
poesía se hace no a partir de los sentidos físicos, sino de los sentidos
metafísicos que son los sentidos interiores.
– Joven del público:
Yo creo que también tenemos memorias
ancestrales, por lo que uno puede tener conexión con el Cosmos y que nos puede
traer información de todos los tiempos. Pues dentro está la evolución de toda
la tierra, de toda la raza, en cada uno en medida diferente.
– Bruno Rosario Candelier:
La memoria ancestral existe. Y
esa memoria es genética y es también espiritual. Por la memoria genética viene
todo el influjo de la tierra, todo lo pasado y toda la tradición familiar, que
de alguna manera se cuela a través de esa memoria ancestral como tu le llamas. Pero
hay una memoria espiritual que es parte del Numen. Cuando Heráclito habló del
Logos, con el Logos identificó la palabra y el pensamiento y la expresión al
mismo tiempo, pero también habló del Numen.
El Numen no es mas que una
palabra para identificar la sabiduría espiritual del universo que registra la
memoria cósmica. Hay una memoria cósmica que registra esa sabiduría espiritual
de toda la humanidad, desde el principio de los tiempos, y todo lo que ha hecho
la humanidad se va acumulando en esa memoria universal o en esa memoria cósmica. Y es tan cierto eso, que ya los científicos le han dado crédito.
Antes fue una intuición poética nada más.
Pero, por ejemplo, Carl Jung identificó esa memoria cósmica como
el inconsciente colectivo. Bueno, el primero que habló del inconsciente fue
Freud, pero Freud se refería al inconsciente personal. Jung fue más allá, y
dijo, además del inconsciente personal que descubrió Freud y que habían intuido
antes los poetas, antes de Freud, porque la poesía ha descubierto todo lo que
luego descubrió la ciencia, Jung le llamó inconsciente colectivo a esa memora
cósmica de la que habló en la antigüedad Heráclito de Efeso.
Entonces, con la palabra Numen identifica esa sabiduría espiritual
que nosotros la heredamos a través de la palabra y a través del Logos. Y los
poetas, oigan bien, oigan la grandeza de los poetas, los grandes poetas, que
son verdaderos iluminados de la palabra, son los que mejor acceden a esa
sabiduría espiritual del universo, ¿saben ustedes a través de qué?, a través
del protoidioma de la poesía. Quien habló del protoidioma de la poesía fue el
crítico mexicano Fredo Arias de la Canal, que es un estudioso de la poesía y
del lenguaje de los poetas. Descubrió que los auténticos poetas de todas las
lenguas poseen un protoidioma y a través de ese protoidioma fluyen las imágenes
arquetípicas del universo a cuyo través nos llegan señales, efluvios y fluidos
de esa sabiduría universal. Por eso, las grandes poesías metafísicas y místicas
son las que canalizan esa sabiduría de la memoria cósmica o del inconsciente
colectivo.
Otro detalle, casi la totalidad de esos poetas que canalizan esa
sabiduría del universo, no se dan cuenta que lo hacen, porque es una manera inconsciente
en ellos. Es el crítico literario y el filólogo que haciendo un estudio de sus
imágenes puede identificar el sentido profundo que esas imágenes portan. Yo he
hecho estudios de poetas a los cuales les he interpretado sus imágenes y el
contenido profundo de sus imágenes y ellos estaban totalmente inconscientes de
que habían sido canales, intermediarios, interlocutores, amanuenses del
espíritu. La gran poesía transmite esa sabiduría espiritual y los grandes
poetas son intermediarios de esa fuerza del universo para comunicarla a los
hombres. Esa es la grandeza de la gran poesía metafísica y la gran poesía
mística, en virtud de esas imágenes arquetípicas que transmiten a través del
protoidioma de la poesía.
El interiorismo, entonces, tiene un acceso, un puente, para penetrar
en ese ámbito profundo a través de la palabra. Por eso es importante que
conozcamos el idioma que es el medio de creación que usamos para plasmar lo que
sentimos y lo que nos mueve interiormente.
Paralelamente a esto o al margen de esto, te quería hacer un
comentario, Gonzalo. A raíz de nosotros conocernos, si la memoria no me falla,
tú tenías una especie de curso o de diálogo con otro poeta español, a través
del correo electrónico. Yo te quería hacer una petición. Él tenía una especie
de escuela literaria a través del correo electrónico con un amigo suyo que yo
conocí en Ávila. Yo te quiero proponer que abras ese curso electrónico. A
través de ese curso yo leí páginas hermosísimas que ellos escribían
comentándose y haciéndose preguntas y respuestas en torno a la poesía, al
lenguaje de la poesía, al proceso de la creación. Abre esa ventana, yo te puedo
hacer llegar los correos electrónicos de los interioristas, de hecho, tú tienes
varios, para que ellos sean partícipes de esa escuela literaria electrónica que
tú realizas. ¿Cuál es tu poeta predilecto de España?
– Gonzalo Melgar:
Posiblemente ahora Claudio Rodríguez y antes de él Antonio
Machado, León Felipe, Gerardo Diego, San Juan de la Cruz…
– Bruno Rosario
Candelier:
Tú podrías llamarle curso electrónico San Juan de la Cruz. Lo que
yo quiero es que lo continúes y que lo abras a los interioristas para que sean
participes y se enriquezcan de los comentarios.
– Gonzalo Melgar:
Yo escribía poesía y uno de los temas que trataba era lo
trascendente. Un amigo mío muy abierto a las cuestiones espirituales desde el
punto de vista filosofía, hinduista, que se llama José Velasco, amigo de la
infancia, comparto mucho con él aspectos de contemplación de la realidad de la
naturaleza. Él asistió al congreso de Ávila por su interés místicos, era un
congreso ecuménico. Entonces, se hizo allí una sesión con Bruno.
– Bruno Rosario
Candelier:
Yo invité a los presentes a una sesión aparte para explicarles lo
que era el Interiorismo.
– Gonzalo Melgar:
José Velasco, que estuvo allí presente, vino encandilado. Cogió
uno libros, uno de los primeros libros del Interiorismo, y me dijo: mira,
milagrosamente, porque por casualidad estaba ahí en ese congreso, y esto es
para ti. Entonces me habló del interiorismo, de la charla, del dialogo que se
había creado allí. Creamos un pequeño grupo de relación, tres amigos que
estábamos interesados, la otra persona era Mercedes Ferrer. Como vivíamos lejos
la relación fue durante bastante tiempo, de ese grupito, que era interiorista,
en escribirnos correos electrónicos sobre teoría poética, trascendente, a
partir de los libros del Interiorismo y a partir de otros, por ejemplo, del
libro de Busoño, Teoría de la expresión
poética. Comentábamos y discutíamos cosas así. Él ha seguido escribiendo. Yo
lo veo a menudo y hacemos un pequeño taller de poesía presencial, que es poesía
espiritual o trascendente, en un espacio en Cáceres, con mis amigos los
ecológicos. Ahí seguimos escribiendo
- Bruno Rosario Candelier:
Mi propuesta es que retomes el proyecto y le des seguimiento,
electrónicamente.
¿Tú me
permitiría que yo proclamase, que le diese publicidad al hecho de que de este
congreso salió la idea de crear un a red interiorista coordinada por Gonzalo
Melgar?
– Gonzalo Melgar:
Sí, yo creo que
es posible, se podría hacer, incluso un blog electrónico.
- Bruno Rosario Candelier:
Sí, se podría hacer un blog y mantener el correo, además. Ese plan
de clases que ustedes tenían, es decir, de intercambio de opiniones y
repreguntas para lograr una formación literaria. Porque ese era el propósito,
prepararse, porque ellos no son del área de letras, él es por ejemplo
antropólogo y enfermero, él no ha estudiado literatura, él ha estudiado
literatura por su cuenta como hay muchos escritores que no han estudiado
letras, lo han hecho de manera personal. Tú estudiaste formalmente la
literatura, pero la mayoría de los escritores no han estudiado literatura. Entonces,
el propósito de ustedes era, esa formación literaria que no tenían, conseguirla
para más o menos nivelar con nosotros, esa era la intensión. Yo te pido que la
continúes y que la abras a los interioristas para que sea una escuela, vía
Internet, para continuar esa formación intelectual. Sería un ejemplo magnifico
para el mundo. Tú, Gonzalo, eres el coordinar de ese grupo interiorista en la
red.
– José Nicás:
A mí me ha parecido magnifica la exposición y los versos todavía
más magníficos. En cuanto a mí, ¿que es lo que busco con la poesía? Pues para
mí la poesía es el resultado de un estado alterado de conciencia, inspirado,
que de alguna manera me obliga a escribir. ¿Cuáles son los temas que me obligan
a escribir?: el paso del tiempo, el amor, la decepción, la angustia, la muerte
como proceso de incomunicación, como algo terrible. También, algo muy tratado
en el interiorismo que ya habéis mencionado, lo luminoso, en los dos aspectos
de los que habla Rudolf Otto. Es decir, lo terrible como presencia acechante
que nos inquieta, y que aparece aquí en un poema muy largo que no vamos a leer,
“Descensus ad Inferos”, tiene una
cita del Génesis, 28, 17: “Quam
terribilis est locus iste!”
La condición luminosa que predomina en mí es la de que existe un
Dios al cual es imposible llegar, pero que curiosamente llegamos. ¿Cómo
llegamos?, pues a través de un proceso de creación. Un poema de Dilmun (se refiere a su libro Océano de Dilmun) que expresa mis ideas
en este sentido, habla de como si los dioses estuvieran soñando y nosotros en
una prisión de sílice. Como a veces que nos ponemos a rezar, yo soy cristiano y
católico, siento como si las plegarias no pasaran del cielo raso, se quedaran
ahí; hablan, entonces, de ese cielo raso en que rebotan mis mejores plegarias. Pero
de alguna manera ese Dios está ahí esperando para darle sentido y, de alguna manera,
cuando se produzca el despertar de ese Dios –esto es un a idea mística que
después habría que matizar mucho– en vez de desaparecer, como decía Unamuno que
los hombres somos el sueño de Dios y cuando Dios despierte moriremos, al
contrario, esta vida nuestra va a tener un sentido más pleno.
Voy a leer en este poema Dilmun, dilmun ya hemos hablado es el
lugar para el escapar de la angustia de la muerte y conseguir la inmortalidad. Pero
también representa un valle de Asturias donde existía una persona a la que yo
quería mucho e iba a ver, por eso hablo de caminos que separan, y al mismo
tiempo estaba como medio enterrado en una guardilla con mi madre. Y dice:
Yo sé bien que no existe, ni por mar ni por tierra,
un camino que lleve a la intocada Dilmun,
ni un sendero celeste que pueda conducirnos
a la adorada estancia en que los dioses
sueñan el devenir que aquí nos trajo.
Lo sé, pero ellos saben que mi mente lo crea,
que, aunque apenas más fuerte que una tela de araña,
trasciende con su impulso de devorante fuego
esta prisión de sílice y de bronce agrietado
en que las cosas nacen, se corrompen y mueren.
El numen inmortal, cuya conciencia turbia
hace que aflore yo, como complejo absurdo
que se niega a admitir en su vigilia,
recordará mi amor por gentes y lugares,
hechos a semejanza de su afecto divino,
y me bendecirá por revelarle
lo que sin mí jamás hubiera conocido.
Y ahora, cuando escribo, sé que evoco en su mente
los rostros que he querido en el valle de Dilmun,
cuyo amable recuerdo me devuelve la vida
en forma de torrente que no puede agotarse,
y recorre conmigo, en anhelante paso,
tantos viejos caminos que separan y unen
a quien ama y no ama, a quien se va y se queda,
y la eterna prisión, de agridulce recuerdo,
en que la estupidez o la crueldad, –¿Quién sabe?–
me destrozó la vida en sus mejores años.
Esa es la realidad, y mi deidad lo sabe,
y en esta absurda historia, que yo llamo mi vida,
hay un mensaje oculto, que de verdad le atañe,
que se refiere a ambos, como en una moneda
existen cara y cruz, lo terrible y lo amable.
Porque, aunque todo fluya, no sé por cuántos años
ha de llegar el día que su divina mente
se acepte tal cual es y la deidad dormida
recobre su equilibro y se despierte
en paz consigo mismo, sin ocultarse nada,
y agradecido, entonces, me hará vivir de veras
retornándome al punto, con lo que soy ahora,
a todas esas cosas que, en el fondo del tiempo,
duermen sagrado sueño en la intocada Dilmun.
Esa es básicamente, yo creo, mi poesía. Una respuesta sobre todo
al problema de la angustia, de qué sentido tienen las cosas, qué hago aquí, por
qué Dios no me responde y también, a veces, una provocación casi rayando en la
blasfemia –yo creo que solo puede blasfemar de verdad un creyente, el
incremente solo puede pronunciar palabras, de manera que hay gente que solo
puede hacer versos, pero no poesía–. Es decir, como una provocación, decirle:
bueno, aquí estoy, ayúdame o fulmíname, pero contéstame. Por eso hablo también
de que esbozo mis plegarias en ocasiones ante el rostro del “Dios de corazón
inmóvil”. Pero yo se que Dios me escucha y digo en otro poema, al final del
libro, que toda mi vida y entiendo que la vida de todos los hombres será,
parodiando el título del Libro de los
muertos, una salida del alma hacia la luz del día en que se verá el sentido
de todas las cosas que hemos hecho y las pequeños crueldades y degradaciones
que hemos ido cometiendo a lo largo de la vida. Eso es, básicamente, el
concepto más o menos que tengo yo de la poesía, demasiado sencillo cuando lo
comparamos con los grandes conceptos de que nos habla Bruno, pero es que yo soy
de pueblo y me he pasado los años más importantes de mi vida, de los 18 a los
21 trabajando en la construcción.
– Brumo Rosario
Candelier:
Yo quiero decir lo siguiente. El creyente afina muy bien con el Interiorismo
pero para ser interiorista necesariamente no hay que ser creyente. ¿Por qué?,
porque el Interiorismo ofrece un abanico de posibilidades para todos los seres
humanos. Dirán ustedes, ¿qué puede hacer un increyente, una persona que no
crea, con el Interiorismo? Yo parto de que la verdadera poesía, la buena poesía
debe inspirarse en vivencias, no en imaginación ni en fantasías. De hecho, el
Interiorismo no fue concebido para hacer una literatura fantástica ni
imaginaria, fue concebido para hacer una literatura inspirada en vivencia, como
decía Rilke. Rilke decía: “la poesía es la formulación en palabras de las
vivencias”. Vivencias, no especulaciones, no invenciones, no suposiciones. Todo
el mundo tiene vivencias, sea creyente o no creyente. Pensemos en un no
creyente que sea interiorista; si se inspira en su vivencia puede dar
testimonio de la realidad que vive y puede profundizar en la interioridad de su
propia vivencia y en la realidad de su mundo peculiar. Aún sin ser creyente, el
que asume el Interiorismo puede penetrar en la realidad de las cosas y puede
captar la dimensión filosófica, antropológica y psicológica de lo existente. Pero
también puede dar testimonio de su propia interioridad, del impacto que lo real
produce en su sensibilidad y en su conciencia. Todos recibimos el impacto de la
realidad circundante. Si tú te auscultas en ti mismo puedes dar el testimonio
de lo que esa realidad imprime en tu conciencia. Claro, el creyente tiene más
ventajas frente al no creyente. El creyente puede dar un salto, y de la
metafísica saltar a la mística y entonces, como cree en Dios, puede hablar de
ese mundo que es más trascendente y más iluminador.
El Interiorismo fue concebido no para creyentes o no creyentes,
fue concebido para poetas, para creadores. Entre los postulados interioristas
está la opción de la mística y, claro, para optar por la mística necesariamente
hay que ser creyente. No como dice Pedro Gris, que él es un poeta sin Dios, que
él es un místico sin Dios, lo que a mí me resulta difícil de entender, porque
entiendo que la mística esta asociada a la divinidad. Ser un místico sin Dios
puede equivaler para él, no lo sé, sin un Dios personal. Yo soy creyente, pero
entiendo al que no cree y el Interiorismo tiene varios caminos de creación.
Mucha gente cree que hay que ser místico para ser interiorista,
pero no, dichoso el que es místico, pero son muy pocas las personas que tienen
esa gracia de ser místicos. La mayoría de los mortales no recibimos esa gracia.
Yo creo que la dimensión de lo divino está vinculada con Dios. Pienso, por
ejemplo, en el caso de Pedro Gris, yo califiqué su poesía de protomística, que
es diferente a la poesía mística. ¿A qué yo le llamo protomística? Le llamo así
a esa visión espiritual que tienen algunas gentes del universo y que ven una
fuerza en la naturaleza que no identifican con Dios, porque ellos creen que
Dios está fuera. Pero al tener esa percepción de que hay una fuerza en la
naturaleza superior a lo humano, ven en eso, digamos, una fuerza sobre natural
que no es divina para ellos. Hay quienes sí la perciben como divina, hay otros
que no, hay muchas corrientes y tendencias.
– Teodoro Rubio:

Lo que pasa es
que en el tema místico, eso es el encuentro o la unión con un ser, no hay que
centrarlo en la religión cristiana, pero sí con un ser, el Dios, el misterio,
llámalo como quieras, pero si un encuentro del hombre con un ser.
Yo creo que la
creación mística parte de una experiencia de amor profunda, de un encuentro del
poeta con un ser al que ha buscado y que te habla, te interpela, y te hace
compartir, desde una unificación con él, esos valores que él posee, como la
alegría, la paz… porque sino la mística sería algo abstracto. Yo le llamo Dios.
La mística, si llegas a hondar en cualquier mística, no solo la cristiana, sino
la hinduista, la budista, la musulmana, la taoísta, cualquiera de ella, el
poeta sale de sí, sale en busca, no está en el interior. Tiene que salir fuera
para buscar y encontrar. En la mística cristiana, por ejemplo, el “Cantar de
los Cantares”. San Juan de la Cruz, por ejemplo: “¿Adónde te escondiste, /
Amado, y me dejaste con gemido?..” (“Cántico espiritual”). O en otro poema: “…
salí sin ser notado, estando ya mi casa sosegada.” (“La noche oscura”).
– Fausto Leonardo:
Yo quisiera
retomar algo sobre la vivencia, eso nos devuelve un poco al tema. Creo que sí,
no solo porque Rilke lo dijera. La vivencia que Nicás está diciendo: a mí me
aterra la muerte o me preocupa la angustia, la angustia existencial. Esas son
de las cosas que yo quisiera escribir y es lo que más me agobia. A lo mejor lo
repetirá en este libro y en el siguiente porque es un tema constante. Las
vivencias, tú dices, pues las vivencias yo más las recato en la contemplación,
en la oración, en el encuentro con Dios, etc. Creo que de esas vivencias, y en
este caso de las que tú decías, creo que el mundo necesita oír eso, porque de
alguna manera, lo que ya se dice, somos voz del pueblo. A lo mejor esa
angustia, el labrador no la podrá expresar. Digamos que el poeta es un
representante de los demás, tiene la voz los recursos, los elementos, la
capacidad. El labrador, a lo mejor no podría expresar sus angustias
existenciales a través de la palabra. El poeta que siente angustia ante la
muerte, que tiene angustia existencial, todo eso creo que es universal, eso es
humano y lo puede sentir una persona en África, en el Amazona o en un centro
europeo. Hay elementos que son de carácter universal.
– Bruno Rosario Candelier:
El poeta no es voz del pueblo, es voz del alma, eso es un mito,
eso es política. Tú eres voz de las almas, de tu alma y de las almas del
universo
– José Nicás:
Yo creo que
también otra palabra podría ser simpatía, en el sentido etimológico de padecer
juntamente con. Al fin y al cabo con matices propios, pero todos padecemos lo
mismo. La prueba es, por ejemplo, del teatro griego lo que de verdad sobrevive
son las tragedias, que expresan el dolor. En cambio, las comedias de Aristófanes
representan una de cuando en cuando, pero no tienen la emoción y al leer y
sentir una tragedia de Eurípides o de Sófocles. Lo mismo, siempre nos
impresiona un poco mas un Romeo y Julieta, un Macberth, un Hamlet. Yo creo que
el dolor es mucho mas universal que el humor, que es típico de cada puedo. Por
ejemplo, en España tenemos un humor absolutamente zahiriente, cruel, muy
sarcástico y que predominan los antihéroes. Los héroes de las películas españolas
son justamente los antihéroes. En los últimos años, no recuerdo una película
española que nos presente la idea de un héroe. De hecho, monumentos a héroes no
se han inaugurado ningunos, se ha hecho uno a las víctimas, pero las víctimas
de un atentado terrorista no son héroes, son víctimas, con todo el respeto y el
cariño.
– Gonzalo Melgar:
Yo creo que
hay que tener cuidado con la poesía, poner de un lado el dolor y de otro el
humor. Estoy de acuerdo con esa vibración, covibración… pero tenemos de otro
lado la felicidad, la plenitud, que también nos hacen vibrar. Por ejemplo, los
poemas de “Cántico espiritual”, en algunos tramos, aunque en general habla de
pérdida, pero también vibramos con las experiencias cimeras de plenitud, no
solo con la experiencia del dolor; es verdad que en ambas. Con el humor no
vibramos, eso de tragedia-humor, en teatro vale como oposición, pero yo creo
que en la poesía está de un lado el dolor, una experiencia profunda y, en el
otro, la plenitud vital, que puede ser la alegría y ahí si vibramos.
– José Nicás:
En cambio,
nadie consideraría, por ejemplo, “La cena jocosa”, en el sentido moderno de
Baltasar de Alcázar, cuando dice:
CANCIÓN
Tres cosas me
tienen preso
de amores el
corazón:
la bella Inés,
y jamón
y berenjenas
con queso.
Una Inés,
amante, es
quien tuvo en
mí tal poder
que me hizo
aborrecer
todo lo que no
era Inés.
Trájome un año
sin seso,
hasta que en
una ocasión
me dio a
merendar jamón
y berenjenas
con queso.
Fue de Inés la
primer palma;
pero ya
juzgarse ha mal
entre todos
ellos cuál
tiene más
parte en mi alma.
En gusto,
medida y peso
no les hallo
distinción
ya quiero
Inés, ya jamón,
ya berenjenas
con queso.
Alega Inés su
beldad;
el jamón, que
es de Aracena;
el queso y la
berenjena,
su andaluza
antigüedad.
Y está tan en
fil el peso
que, juzgado
sin pasión,
todo es uno:
Inés, jamón
y berenjenas
con queso.
Servirá este
nuevo trato
destos mis
nuevos amores
para que Inés
sus favores
nos los venda
más barato,
pues tendrá
por contrapeso,
si no hiciere
razón,
una lonja de
jamón
y berenjenas
con queso.
LA CENA JOCOSA
En Jaén, donde
resido,
vive don Lope
de Sosa,
y diréte,
Inés, la cosa,
más brava de
él que has oído.
Tenía este
caballero
un criado
portugués...
Pero cenemos,
Inés,
si te parece,
primero.
La mesa
tenemos puesta,
lo que se ha
de cenar junto,
las tazas del
vino a punto:
falta comenzar
la fiesta.
Comience el
vinillo nuevo
y échole la
bendición;
yo tengo por
devoción
de santiguar
lo que bebo,
Franco, fue,
Inés, este toque,
pero arrójame
la bota;
vale un florín
cada gota
de aqueste
vinillo aloque.
¿De qué
taberna se traxo?
Mas ya..., de
la del Castillo
diez y seis
vale el cuartillo
no tiene vino
más baxo,
Por nuestro
Señor, que es mina
la taberna de
Alcocer;
grande
consuelo es tener
la taberna por
vecina.
Si es o no
invención moderna,
vive Dios que
no lo sé,
pero delicada
fue
la invención
de la taberna.
Porque allí
llego sediento,
pido vino de
lo nuevo,
mídenlo,
dánmelo, bebo,
págolo y voyme
contento.
Esto, Inés,
ello se alaba,
no es menester
alaballo,-
Solo una falta
le hallo:
que con la
priesa se acaba.
La ensalada y salpicón
hizo fin: ¿qué
viene ahora?
la morcilla,
¡oh gran señora,
digna de
veneración!
¡Qué oronda
viene y qué bella!
Qué través y
enjundia tiene!
paréceme,
Inés, que viene
para que demos
en ella.
Pues, sus,
encójase y entre
que es algo
estrecho el camino,
no eches agua,
Inés, al vino
no se
escandalice el vientre,
Echa de lo
trasañejo,
porque con más
gusto comas,
Dios te
guarde, que así tomas,
como sabia mi
consejo.
Mas di, ¿no
adoras y aprecias
la morcilla
ilustre y rica?
¡Cómo la
traidora pica;
tal debe tener
especias!
¡Qué llena
está de piñones!
morcilla de
cortesanos,
asada por esas
manos
hechas a cebar
lechones.
El corazón me
revienta
de placer; no
sé de ti.
¿Cómo te va?
Yo, por mí,
sospecho que
estás contenta.
Alegre estoy,
vive Dios;
mas oye un punto
sutil.
¿no pusiste
allí un candil?
¿Cómo me
parecen dos?
Pero son
preguntas viles;
ya sé lo qué
puede ser:
con este negro
beber
se acrecientan
los candiles.
Probemos lo
del pichel,
alto licor
celestial;
no es el
aloquíllo tal,
ni tiene que
ver con él.
¡Qué suavidad!
¡Qué clareza!
¡Qué rancio
gusto y olor!
¡Qué paladar!
¡Qué color!
¡Todo con
tanta fineza!
Mas el queso
sale a plaza
la moradilla
va entrando,
y ambos vienen
preguntando
por el pichel
y la taza.
Prueba el
queso, que es extremo
el de Pinto no
le iguala;
pues la
aceituna no es mala
bien puede
bogar su remo.
Haz, pues,
Inés, lo que sueles,
daca de la
bota llena
seis tragos;
hecha es la cena,
levántense los
manteles,
Ya que, Inés,
hemos cenado
tan bien y con
tanto gusto,
parece que
será justo
volver al
cuento pasado.
Pues sabrás,
Inés hermana,
que el
Portugués cayó enfermo...
Las once dan,
yo me duermo,
quédese para
mañana.
–
Bruno Rosario Candelier:
Bueno, vamos a
cerrar ya. Inmensamente agradecido con ustedes, inmensamente agradecidos con
José Nicás y con Teodoro Rubio. Gracias por su presencia, gracias por su
trabajo, por su apoyo. Ojalá podamos hacer el V Congreso Interiorista el año
próximo en algún lugar de América y que ustedes puedan ir. Gracias a todos.
___________________________
Referencia:
Transcripción realizada por
Carmen Pérez Valerio a partir de las grabaciones que realizó en el IV CONGRESO
INTERNACIONAL DEL INTERIORISMO llevado a cabo en San Lorenzo de El Escorial, Madrid,
5-8 DE MAYO DE 2011. Esta transcripción fue entregada al doctor Bruno Rosario
Candelier para fines de archivo y publicación.
Fueron grabados los diálogos e
intervenciones de los participantes. Sin embargo, dada la extensión de las
conferencias y de que las mismas serían entregadas por escrito al Dr. Bruno Rosario
Candelier, estas no fueron grabadas.